viernes, 14 de enero de 2011

ANTE LA HECATOMBE, PRIMARIAS

Es lo que suele hacer el PSOE para distraer la atención de sus malas gestiones.
En un lugar donde su pésimo gobierno no tiene ya futuro, se inventa unas primarias para ser noticia durante mucho tiempo.
Y no iba a ser menos en Barcelona.
Con un Hereu al que nadie quiere, cuya gestión ha sido invisible, y que persigue sueños olímpicos para mantenerse en el poder, algo tenían que hacer los socialistas.

La destrucción de los barrios históricos está aumentando con los años por la especulación del propio ayuntamiento, que no los protege sino que aumenta la edificabilidad. Casos sonados son los pelotazos urbanísticos en el Raval y la Ribera-Borne (feísimos edificios modernos que acabaron con parte de cada barrio), o los permisos para hacer mas hoteles en Vía Laietana y junto al Palau de la Música.
Esa y otras políticas de Hereu han hecho de su popularidad una caída a los infiernos.
Y a su partido, en vez de retirarle y proponer otro alcaldable, no se le ocurre otra cosa que hacer unas primarias....¿para que? para ocupar minutos y minutos en televisión, con todo lo que eso ofrece de propaganda gratuita.
Y a estas primarias se apunta la exconsejera de Justicia, Montserrat Tura, residente y enamorada de Mollet del Vallès, ciudad que no abandonará para vivir en Barcelona. Tura forma parte del nucleo 'duro' del PSC, con lo que si consigue ser alcaldesa...vete a saber los cambios que sufrirá Barcelona y a donde nos llevará el amiguismo y el enchufismo con los barones socialistas catalanes.

Barcelona no necesita unas primarias.
Montserrat Tura nunca será alcaldesa de Barcelona (¿apostamos algo?).

Lo que Barcelona necesita es, gobierne quien gobierne:

- mano dura con la prostitución, con las drogas y la inseguridad.

- recuperar para los ciudadanos aquellos barrios como el Raval (donde vivo) o Trinitat Vella, hartos de suciedad, prostitutas, ruidos y drogas.

- un modelo turístico claro y afianzado que no persiga seguir construyendo hoteles (¿sabéis cuantos tenemos ya? MÁS DE 600), sino subir los precios de los ya existentes o sus categorías. Con ello atraeríamos a un turismo cultural, comercial y de dinero, y no a la marabunta de niñatos italianos y británicos que vienen con vuelos de 8 euros, pagan 18 por una cama en un albergue, y beben calimocho y compran en los 'pakis'. Con ellos, la ciudad se llena de vómitos, pipí, suciedad, ruido y violencia durante 9 meses. Eso no es turismo. Barcelona no merece semejante batiburrillo de gentuza que hacen aquí lo que no les dejan en su ciudad.

- que no se utilice el logotipo o frase 'FEM BARRI' hasta que no se haga de verdad barrio, es decir, que se protejan los barrios antiguos, sus fachadas, arquitectura, y se deje de especular en ellos. Porque todo lo demás ya lo tienen (bibliotecas, fiestas, cultura protegida). Falta lo esencial: RESPETARLOS. La Colonia Castell es el último ejemplo de cómo se pretende destruir un barrio de casitas y vecinos de toda la vida, simplemente porque ocupa una gigantesca manzana en uno de los barrios más caros, Les Corts, a dos pasos de la Diagonal. Esa destrucción no tiene UNA SOLA EXCUSA VÁLIDA.

- respetar la variedad de culturas y orígenes de la ciudad. Barcelona no es solo catalana, sino universal. Los desprecios no los merece nadie, ni los oriundos del resto de España ni los de ningún lugar. Si alguna selección nacional o equipo deportivo con muchos seguidores en la ciudad gana una competición mundial, pues se tiene el detalle de montar unas pantallas y punto...porque ya se les monta a los 'hooligans' de equipos extranjeros para que no monten conflictos en la ciudad. ¿Por qué iban a ser menos los demás?
Barcelona no es el Barça. Barcelona es el Barça, el Espanyol, la selección catalana, la española, el Sant Andreu...y tantas otras disciplinas que nos puedan representar.
Falta tolerancia...y no se puede pretender ir de universal sin respetar a tu vecino.

Cuando los gobernantes de Barcelona tengan en cuenta estos aspectos, gobiernen bien y sean plurilingües, será una de las mejores ciudades del mundo.
Mientras tanto, Barcelona suena a Gaudí, a 'cervesabieramigo', a prostitutas deslenguadas, a robos (ya es mundial esta fama), a trileros, a suciedad y a pipí.
Barcelona suena a museos que no superan el millon de visitas anuales (El Prado, en Madrid, tiene 2,7 millones anuales, y el Reina Sofía 2,2 millones), a barrios degradados que en vez de ser restaurados se dejan pudrir sus fachadas y se alternan con edificios de un feismo moderno injustificable (hay cada arquitecto que merece la silla eléctrica...).
Y Barcelona suena a intolerancia hacia la inmigración e incluso hacia cierto sector de su población que, por cierto, es mayoría.

Barcelona debería sonar a otras cosas...
fem Barcelona?

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