domingo, 3 de julio de 2011

EL MARESME, SIN ARENA

De forma cíclica el Mediterráneo, que tampoco es que sea un mar muy agresivo, se lleva la arena de las playas del Maresme y de Barcelona.
Esto, que cuando sucede toma aires de drama, no es más que la forma que tiene el mar de recuperar su lugar.
La costa del Maresme y de Barcelona capital nunca fue lugar de grandes playas....no es el Caribe ni la costa atlántica andaluza, es una zona donde el Mediterráneo siempre ha tenido un efecto de arrastre sobre el litoral. Por eso en su día se construyó la línea de ferrocarril sobre el frente marítimo, porque ahí no había nada interesante que proteger.

Hace 30 años se crearon más de 25kms de playas artificiales, con arena extraída del fondo marino, porque los ayuntamientos costeros tenían aspiraciones de turismo de sol y playa. Desde entonces, el mar se la lleva cada 3 o 4 años, y hay que andar regenerándolas con inversiones millonarias....una forma de despilfarro inútil de un dinero que el mar se volverá a comer cada X años.
Organizaciones ecologistas como Greenpeace llevan décadas denunciando el despilfarro continuo de fondos públicos para que unos pocos ayuntamientos puedan colmar sus aspiraciones de 'Copacabanas caribeñas' y tener playa.
Por si fuera poco, los permisos otorgados por la Generalitat (con informes medioambientales 'favorables') para levantar puertos deportivos en el litoral del Maresme ha agravado la situación, porque cambian la dinámica costera y favorecen la acumulación de arena en un lado y la erosión de la costa en el otro.

El problema por tanto es crónico. Estas playas artificiales ya nacieron condenadas, y contínuamente se despilfarran en ellas millones de euros (alguna playa ya lleva gastados 70 millones) que seguramente tendrían mejor uso en educación, sanidad o tantos otros servicios públicos que realmente lo necesitan.
Es hora de hacer ver, como dice Greenpeace, que el Maresme no puede ser una especie de Caribe catalán...y que si las playas desaparecen, deben ser conscientes de que es la ley de la naturaleza, dado que nunca las tuvieron y el mar conquista lo que le pertenece.

(la foto es de una playa del Maresme tragada por el mar durante un temporal)